La sexualidad, herramienta imprescindible para la inclusión de las personas con discapacidad

amor-discapacidad-300x225Afortunadamente, muchos ámbitos de la vida de las personas con discapacidad intelectual van cambiando y están permitiendo poner a su alacance una vida cada vez más autónoma e independiente. En definitiva,  posibilitando su inclusión.
Sin embargo, todavía hay algunos en los que éstos son imperceptibles. Por ejemplo, la sexualidad. Porque aunque tienen sexualidad, como cualquier persona, el desconocimiento, los tabús y los mitos los “convierten” en asexuados a los ojos de mucha gente. Y cuando no es así, esos mismos problemas hacen que el tema sea abordado con muchos recelos y miedos que dificultan seriamente un desarrollo normal de la misma. Y, por lo tanto, también dificultan desarrollo personal y su inclusión.
Precisamente acabamos de leer una entrevista que abordar la cuestión de la sexualidad como una herramienta más para la inclusión. La entrevistada es María Elena Villa Abrille, sexóloga, psicóloga, y terapeuta con más de treinta años de experiencia trabajando con personas con discapacidad.
Comienza la entrevista contando una experiencia concreta de una mujer con síndrome de Down de 28 años a la que había tratado. Explica que estaba muy alborotada hormonalmente porque tenía un novio (que no podía hablar) pero al que llamaba por teléfono para cantarle y decirle que le quería… Estas conversaciones disgustaban a sus padres pero a ella le emocionaban y le causaban mucha ansiedad. Sólo cuando empezó a trabajar con ella y empezó a expresarse como adulta dejó de gritar y los padres fueron aceptando sus llamadas, su espacio íntimo.
Como dice María Elena Villa “sentir afecto a través de una llama telefónica, así era la vida sexual de esta chica con síndrome de Down, sólo que los padres no lo entendían”.
Este es el comienzo. Aquí os dejamos el resto de la entrevista publicada en http://www.elespectador.com

Sexualidad y discapacidad

Entrevista a María Elena Villa Abrille publicado en elespectador.com el 15 de noviembre de 2014

¿Cuál es su percepción sobre las posibilidades de inclusión para la población con diversidad funcional?
La legislación se ha quedado obsoleta frente al enfoque de inclusión para esta población. A través de la ley se generó una demanda de instituciones: escuelas, instituciones hogares… Cuando la mirada actual tiene que ver con los derechos y la vida independiente de las personas con diversidad funcional. Se trata de entender que ellos tienen los mismos deseos y necesidades que nosotros.

Entre estos aspectos la sexualidad…
Así es. Las familias cuentan con talleres y escuelas para sus hijos en condición de diversidad funcional. Pero ¿Qué pasa cuando ellos dicen quiero una novia, me quiero casar? En este punto se quedan estancados porque hay una concepción mitológica de que las personas con discapacidad son seres asexuados. También se piensa que los adultos mayores no tienen una sexualidad activa. Esto es un error: la sexualidad son las miradas, las caricias, la forma en que nos vestimos, no sólo la sexualidad reproductiva. La sexualidad es un derecho como reír.

¿Cómo concibe la sexualidad en el caso de las personas con diversidad funcional?
La sexualidad también es percibir una caricia, sentir la piel de otro, sentir un beso, construir una familia, tener una pareja. Pero lo que sucede es que los únicos cuerpos que tocan son los de los médicos, padres o docentes. Por ejemplo, la sexualidad de las personas con déficit intelectual es igual a la de los niños: juegan a estar casados, a tener hijos, todo pertenece al juego. La sexualidad de los adultos mayores, por ejemplo, pasa por mirar el atardecer, por tomar el té, ver una película o tomarse la mano, no tiene que pasar necesariamente por la genitalidad.

¿Existen instituciones para esta población que contemplen esta libertad sexual?
Es muy difícil, porque si los reconocen como personas sexuales van a ser considerados como unos degenerados. También hay un miedo de que la sexualidad se le vaya de las manos a la institución. El cambio no solamente depende de las instituciones. Si la persona que ve el papá o la mamá está en un hogar geriátrico en el que lo dejan dormir con otra persona lo sacan. Lo mismo pasa en los casos con las personas que tienen síndrome de Down. El problema es que el adulto juzga desde su sexualidad y no comprende al otro.

También tiene que ver con la educación…
Claro, los programas de educación sexual son muy rígidos, y aunque en Argentina existen en todas las escuelas estatales, los docentes no saben cómo enseñarlo, venimos de una sociedad muy represora. También es necesario que las familias replanteen algunas cosas. Las madres piensan, bueno , si mi chico con síndrome de Down crece y quiere tener una novia qué hago. En muchos casos prefieren tenerlos en un frasco. He conocido chicos que dicen ¿Por qué no puedo estar en el cuarto con mi novia como lo hace mi hermano? ¿Por qué tengo que estar siempre vigilado? Ellos tienen procesos de crecimiento, igual que todos nosotros. También es un problema de ignorancia, porque los padres no se atreven a entrar en esos temas, a preguntarse por la situación sexual de sus hijos.

¿Es necesaria una reforma de Estado en este sentido?
Debemos entender que la población con diversidad funcional puede estar en todos los ámbitos de la sociedad: trabajo, educación, sexualidad. Es increíble encontrarse con mujeres con diversidad funcional que nunca han sido llevadas a un ginecólogo, simplemente porque los padres piensan que son asexuales. Ponernos a pensar en la sexualidad de ellos es como darnos el primer beso. ¿Cómo aprende a volar el pájaro? Le pregunta un hijo a su madre. Ella responde: el aire le enseña. Cada uno tiene que volar con su propio viento, y ellos también tienen derecho a volar.

Ver entrevista completa en: http://www.elespectador.com

 

abrilleMaría Elena Villa es sexóloga, psicóloga, y terapeuta con más de treinta años de experiencia trabajando con personas con discapacidad y está acreditada por la Federación Latinoamérica de Sexología y Educación Sexual.

Un pensamiento en “La sexualidad, herramienta imprescindible para la inclusión de las personas con discapacidad

  1. El tema de la sexualidad para los padres de familia es muy controvertido, porque tiene que ver con su propia sexualidad;y con el temor de que sus hijos crezcan, La sexualidad de las personas con Síndrome de Down es más corporal (caricias, sensaciones, abrazos) que genitalizada. Que bueno que abordan estos temas, son importantes para lograr la inclusión social ¿ por qué no pueden vivir en pareja?, podría ser una independencia supervisada.

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