Coloreando un futuro… ¿negro?

Marilin“Gracias al arte sé que hay un futuro, grande, brillante y mejor”. Así ve su futuro Marilin Rivera Hernández, una joven portorriqueña de 27 años que cuya pasión queda reflejada en sus cuadros que, como su futuro, son de todos los colores.
Es la más pequeña de cuatro hermanos. Nació en Puerto Rico hace 27 años y “al tercer día de nacer entró una doctora en mi habitación del hospital) y me todo lo que me dijo fueron cosas completamente negativas, opuestas al resultado de hoy en día: que tendría que aprender en una escuela de ‘anormales’, que ella no me iba a hablar, que no me iba a decir mamá, que me preparara para eso”. Un futuro muy negro por “culpa” de un cromosoma de más el que les esperaba según recuerda la madre de Marilin…., que se trajo a este mundo un cromosoma de más.
Pese a ese “negro” futuro, al poco de nacer comenzaron con las terapias ocupacionales, del habla. Con el tiempo, la matricularon en clases de piano, guitarra, baile, entre otras. Su madre recuerda que aunque le gustaban “yo no sentía que ella tenía pasión”.
Fue hace seis años cuando, tras participar en una gala de la Fundación Puertorriqueña de Síndrome Down, descubrió que la pintura era la que iba a cambiar el aparente “negro” futuro.
Desde entonces Marilín desarrolla su trabajo en un taller en su casa, donde aprender con el maestro de las artes plásticas Hubert Caño. Además también acude a clases grupales en la Fundación. Y en su tiempo libre así como los fines de semana aprovecha cada momento para hacer sus tareas o crear libremente.
En estos seis años, Marilín ha creado más de 150 piezas en óleo, acrílico y materiales mixtos, ha realizado exposiciones en Nueva York y España y ha vendido más de 50 obras.
En el año 2011 participó en un certamen en San Juan de Puerto Rico en el que presentó dos obras con las que consiguió las medallas de oro y de bronce., han sido adquiridas o donadas y se encuentran en diversos espacios públicos y privados, incluyendo hoteles, restaurantes, oficinas profesionales y hogares.
“Ella es mi orgullo, mi compañera. Viaja para todos lados conmigo, conoce mis sentimientos… Me fascina estar con ella porque tiene unas ocurrencias que me gozo… La cosa más bella que tengo al despertar es su sonrisa. Gracias a su arte, ella siente que es parte de una sociedad. Ella se llama la artista”, afirma orgullosa su madre.
Por eso, el “negro” futuro de Marilín ya no es negro, como alguien vaticinó erróneamente cuando nació: “El arte está en cada segundo de mi vida y mi día comienza con un lienzo blanco y en cuanto abro los ojos cada mañana mi mundo colorea un dibujo perfecto lleno de colores brillantes que yo controlo”.

Ya véis. La de Marilin y su familia es una experiencia que se repite una y otra vez. Unas premoniciones nada halagüeñas que se diluyen con la confianza, el esfuerzo y el repeto y que permiten que, si se intenta, todas las personas puedan no sólo tener un futuro, sino que éste sea “grande, brillante y mejor.”

Os aconsejamos vivamente que conozcáis la obra de Marilin a través del siguiente enlace: Marilin Rivera. Portfolio

¡Nos interesa tu opinión!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s