Alcohol, embarazo y síndrome de Down

Aun y a riesgo de pecar de cierto sensacionalismo, hay veces que no se pueden obviar ciertos tratamientos o informaciones que en torno al síndrome de Down se pueden encontrar en los medios de comunicación y en la red. Se hace necesario denunciarlos y darles algún tipo de respuesta.

Sirven de ejemplo dos noticias que se han publicado en poco tiempo. No significa que sean las únicas (que más quisiéramos) ni las más ofensivas o inexactas: ha coincidido que son las que han “caído” en nuestras garras.

La primera de ellas no deja de ser un uso poco apropiado, pero que entendemos es ofensivo, para referirse a las personas con síndrome de Down. En concreto es una noticia que, por lo demás, informa y denuncia la precariedad del empleo en este colectivo. Pero el titular (que es lo que un porcentaje alto de personas únicamente lee) no deja de ser denunciable y es el siguiente: “Los enfermos de Down urgen un plan laboral”
No vamos a hurgar la herida y os remitimos a los comentarios que dos lectores hacen de la noticia para “curar” esta enfermiza costumbre de hablar de enfermos o de personas que sufren y padecen el síndrome de Down.
El segundo ejemplo, que es el que ha motivado ésta entrada, es ya un error de otro calado. Es un artículo de un medio digital, en su sección “Vida y salud”, y con el título “El alcohol puede afectar a su hijo”, en el que explican los efectos del mismo durante el embarazo y la posibilidad de desarrollar el llamado Síndrome Alcohólico Fetal (SAF). Pues bien, uno de sus párrafos dice sobre este síndrome:

(Los bebes con SAF)… “pueden tener defectos como retraso en el desarrollo, anomalías cardíacas y dificultades en la visión o en la audición. Lo más grave es que pueden adquirir Síndrome de Down.”

¿Desde cuando el consumo de alcohol en una mujer embarazada puede suponer un “baile” de cromosomas que lleve a tan “grave adquisición”? Desde que Jerome Lejeune determinara, en 1959, que la trisomía en el par 21 de cromosomas era la causa del síndrome de Down tal duda está fuera de lugar: tal vez el alcohol pueda nublar la vista o, incluso, provocar una visión doble, pero en ningún caso provoca la duplicación de cromosomas (ni en el par 21 ni en ningún otro)
Así pues, hay algo más grave que la “adquisición” de tal condición por la ingesta de alcohol por parte de la madre embarazada (que no dudamos que sea nocivo para el desarrollo del feto): la falta del mínimo rigor científico de quien esto ha escrito (cabe esperar que no se trate de un médico) y la falsísima información en lo que respecta al síndrome de Down.
Este tipo de equívocos e ideas erróneas son todavía habituales en ciertos ámbitos (os remitimos a la entrada que titulamos “Un poco de humor no viene mal” ‘). Pero en este caso se da el agravante de que esta es una información a la que pueden acceder muchas personas en las que se está generando una idea completamente falsa (tanto sobre el SAF como sobre el síndrome de Down) pero en un contexto de supuesta seriedad o rigurosidad.
Esta es la imagen en la que podéis ver el texto en cuestión.

PD: Hemos incluido esta imagen porque hemos enviado una carta de protesta (os invitamos a que hagáis lo mismo a través del enlace de contacto que tienen en su página) y esperamos (oh, inocentes!) que se rectifique el error cometido, por lo que ésta imagen será el único rastro de semejante joya.

5 pensamientos en “Alcohol, embarazo y síndrome de Down

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